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Del Calderón a La Peineta. Historia de un convenio #2

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Continuación del artículo publicado ayer.

Año 2009

El 2 de octubre de 2009, Río de Janeiro es designada como sede de la Olimpiada de 2016, lo cual supone un nuevo impedimento para el proyecto que se lleva negociando ya más de cuatro años y medio. El Mundo publica tres días después a las 11:26 un artículo titulado: “La operación Calderón puede esperar“. El artículo comienza con el siguiente párrafo: “Madrid no es olímpica y el castillo de naipes levantado gracias a esa base comienza a tambalearse. La operación Calderón -permuta del estadio por el de La Peineta- es un ejemplo de ello. «Ahora no somos prisioneros de los plazos», asegura la concejala de Urbanismo y Vivienda, Pilar Martínez. Y es que, el Ayuntamiento está dispuesto a retrasar la ejecución de todo el proyecto“.

Cinco horas y media más tarde aparece publicado otro artículo en el mismo diario en el que se recoge la versión del Atlético indicando que el club “mantiene los plazos previstos para la remodelación del estadio de La Peineta, que comenzará el próximo mes de enero” (de 2010). En el siguiente párrafo se puede leer “Las obras del nuevo estadio del conjunto madrileño, en el que el equipo ya jugará en la temporada 2012-2013, seguirán su curso previsto“.

Ése mismo día Cerezo declara a El País: “Está todo firmado”.  […] “La designación de Río para los Juegos [de 2016] no afecta al acuerdo que establecimos con el Ayuntamiento“.

Tres días después, el 5 de octubre, ABC publica la siguiente información: El nuevo estadio de la Peineta comenzará sus obras en breve. Y citando a uno de los arquitectos se puede leer: “La agenda del club rojiblanco señala que las obras de reforma del estadio de San Blas comenzará a principios del próximo año. La fecha también fue confirmada a este periódico por uno de los arquitectos autores del proyecto, Antonio Cruz. «Todo está planificado para que los trabajos comiencen con el nuevo año. Ése es nuestro deseo. Si surge algún imprevisto, podría retrasarse hasta la primavera, aunque no lo creo»“.

El 6 de octubre de 2009 en otro artículo en El País titulado “La mudanza interminable” se puede leer “El pelotazo urbanístico que iba a sacar de pobre al Atlético y acabar con la deuda reconocida de 170 millones de euros, el doble según se quieran interpretar las cuentas del club, se ha convertido en otro quebradero de cabeza y de dimensiones imprevistas para los gerifaltes rojiblancos. Dos veranos después de que este diario destapara el acuerdo entre el Ayuntamiento y la escuadra del Manzanares para mudarse a La Peineta en la temporada 2012- 2013, poco o nada ha cambiado. La falta de liquidez del Atlético -los apenas ocho millones gastados en refuerzos en verano lo dicen todo-, al que el Consistorio exige poner por delante los 190 millones que costaría la reforma del estadio olímpico, 40 de la compra de la parcela y otros 40 del soterramiento de la M-30, también ha desatado el pánico en Relaciones Corporativas de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), que debería haber iniciado las obras hace meses y no se plantea hacerlo sin ver los euros por delante“.

El 25 de noviembre se publica un lapidario artículo en Intereconomía en el que se asegura que “El Atlético de Madrid cambiará el Vicente Calderón por La Peineta y, lejos de ganar dinero con el traslado, se dejará en el camino 139,88 millones de euros. Una realidad que dista mucho de los 500 millones de beneficio que calculó el presidente Cerezo en un primer momento y que matizó posteriormente: “Lo que nos dan por el Calderón es lo que nos cuesta La Peineta”.

Las cifras económicas de la operación se dan al final del artículo. “A saber: el alzado del estadio costará 194,96 millones de euros. A ello hay que añadirle los 4,6 presupuestados para su conversión en recinto olímpico, con su pista de atletismo y demás accesorios. Por la compra del suelo, que ni siquiera pasará a ser propiedad del Atlético desde un primer momento, el club deberá abonar 41,17 millones adicionales.”

En el colmo de la generosidad, Gil Marín y Cerezo accedieron a hacerse cargo de los gastos de demolición del Vicente Calderón (unos 13 millones) y del soterramiento de la autovía M-30 (80 millones a costear entre el club y la cervecera Mahou, titular de la mitad de los terrenos). A este capítulo de gastos hay que sumarle las plusvalías (3,5 millones) y el Impuesto de Sociedades a 30 de junio de 2004: otros 68,84“.

El total asciende a 366,06 millones, montante que contextualiza los 226,18 que tiene previsto ganar el Atlético con la construcción de pisos en los terrenos del Calderón. Los beneficios se basan en la previsión más optimista del mercado inmobiliario, que vaticina que podrán cobrar el metro cuadrado a 3.550 euros, con un beneficio de 552,39 millones, a repartir entre Atlético y Mahou“.

Año 2010

La cantidad de fechas que se han ido dando sucesivamente para el inicio de las obras es innumerable. En este artículo, publicado el 6 de octubre de 2010, se recogen algunas de ellas. Gallardón y Cerezo dijeron en diciembre de 2008 que las obras comenzarían en seis meses, es decir, en julio de 2009. Las obras no comienzan a pesar de que en el artículo se cita a Cerezo como autor de las siguientes declaraciones: “En julio de 2009 Cerezo dijo que las obras estaban en marcha. “Será una de las joyas de la corona”, proclamó ufano, aunque no se vieran grúas ni cuadrillas de trabajo en kilómetros a la redonda del complejo“.

El Ayuntamiento no tiene prisa: “La derrota de la candidatura olímpica de Madrid ante Río de Janeiro alteró la hoja de ruta del Ayuntamiento, como reconoció la concejala de Urbanismo y Vivienda, Pilar Martínez: “Las prisas existían si nos daban los Juegos de 2016, ahora no las hay. El Calderón podría demolerse dentro de dos o tres años“.

Llega mayo de 2010 y Miguel Ángel Gil justifica el retraso del inicio de las obras en una Junta General de Accionistas: “En la Junta Extraordinaria de Accionistas del 5 de mayo, Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, justificó el retraso alegando que estaban pendientes diversos trámites en el Ayuntamiento e hizo una nueva profecía: finales de junio [de 2010].”

Tampoco se cumplió dicho plazo y en el artículo puede leerse: “Cumplido el plazo [de junio de 2010], los gestores del club siguen poniendo nuevas fechas. “En Navidad estaremos iniciando el vaciado y la cimentación”, declaró recientemente Gil Marín“.

Año 2011

A finales de julio de este año 2011 se recogen en El País unas declaraciones de Miguel Ángel Gil: “Si las obras del nuevo estadio no están empezadas en marzo, llamadme mentiroso“, retó el pasado febrero el consejero delegado del Atlético. Se refería a este marzo. Y, efectivamente, a finales de ese mes, el club proporcionó a los medios de comunicación interesados unas fotos del estadio de la Peineta tomado por camiones y máquinas retroexcavadoras. ¿Empezaban las obras? En realidad, no. El club rojiblanco ni siquiera tiene la licencia de obras correspondiente”. Declaraciones que son contradictorias con las de  José Manuel Velasco, director de Relaciones Corporativas de FCC “. “No hay fecha fijada para iniciar las obras y no creo que vayan a comenzar de inmediato”. “Nosotros no podemos hacer nada hasta que el Ayuntamiento apruebe la operación Mahou-Calderón y la Comunidad la ratifique definitivamente. No hay ni licencia ni nada”, apostilla otro portavoz de la constructora.

El 28 de septiembre de 2011, el Ayuntamiento de Madrid informa en su web oficial: “El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado hoy definitivamente la modificación del Plan Especial del “Parque Olímpico. Sector Oeste”, que supone un paso más en el cumplimiento del convenio suscrito entre el Ayuntamiento y el  Atlético de Madrid para remodelar y ampliar el Estadio de Madrid, conocido como La Peineta, con el fin de implantar un estadio de fútbol que sustituirá al Vicente Calderón“.

En dicho comunicado puede leerse más adelante: “La modificación del Plan Especial tiene su antecedente en el convenio suscrito el 12 de diciembre de 2008 entre el Ayuntamiento y el Atlético de Madrid, en el que se estableció la hoja de ruta para el traslado del antiguo estadio rojiblanco al nuevo Estadio de Madrid. Un proyecto que en ese momento daba respuesta a las necesidades de la entidad deportiva y reforzaba la candidatura olímpica madrileña. Los objetivos del convenio suscrito en 2008 se mantienen hoy en todos sus extremos, con la única salvedad de que la candidatura de los Juegos Olímpicos es ahora la de 2020“.

Estos son algunos de los artículos más significativos que se han publicado durante estos siete años que van desde enero de 2005 hasta hoy.

Conclusiones

El Ayuntamiento de Madrid diseñó un proyecto que consistía en el soterramiento de la M-30 en la zona oeste de la ciudad. Este proyecto chocaba directamente con la ubicación del estadio colchonero. El Ayuntamiento tenía otra razón para proponer al Atlético el cambio de estadio, ésta era la necesidad de darle uso posterior al estadio olímpico que debería construirse si a Madrid le concedieran la organización de la Olimpiada de 2012. A pesar de que no se le concedió la organización del evento, la ciudad siguió en la carrera olímpica de 2016.

El Atlético de Madrid tenía una posición de fuerza que los dirigentes no han sabido, no han podido o no han querido ejercer para que nuestro club pudiera obtener los máximos beneficios económicos y patrimoniales posibles.

De la lectura de estos artículos y de muchos otros que he leído, se deduce que el Atlético de Madrid se ha ido plegando a las circunstancias: derrotas de la candidatura madrileña en la concesión de la organización de los eventos olímpicos, crisis económica y cambios en las decisiones que sobre el proyecto ha ido adoptando el Ayuntamiento.

Después de estar siguiendo el evento por twitter, de leer un buen número de artículos publicados sobre el mismo y de leer la información oficial he sido incapaz de encontrar cómo se va a financiar el proyecto. En definitiva, cuál es el acuerdo definitivo al que ha llegado el Club Atlético de Madrid y el Ayuntamiento. Si el acuerdo fuera tan fantástico para la ciudad y para el Atlético, -Gallardón dixit- ¿por qué no explicaron ayer cuáles son las cifras económicas reales del proyecto? Tampoco Cerezo se refirió en ningún momento a la financiación del traslado de estadio.

No sabemos por cuánto dinero va a vender los terrenos del Calderón el Atlético de Madrid. Tampoco cuánto va a costar la edificación del nuevo estadio. Quién va a costear el soterramiento de la M-30. Nada está claro en el apartado económico de este proyecto. Y ésa es, creo, la mayor preocupación de los que estamos en desacuerdo con el traslado de campo.

Es muy significativo para mí que no estuviera la Presidenta de la Comunidad de Madrid y que el alcalde estuviera tan solo unos minutos, los necesarios para pronunciar su discurso. Como también son curiosas y, me atrevería a decir, inquietantes las palabras de Ignacio González cuando, en sus palabras, pidió que se cumplieran los plazos de construcción del nuevo estadio, como si una parte del proyecto no dependiera de la Comunidad.

Quienes leen habitualmente este blog saben que no soy ajeno al valor sentimental que para todos, casi todos, los atléticos tiene el Calderón y todo lo que se refiere a la historia del Atlético de Madrid. Yo estaría de acuerdo con el cambio de estadio:

– si el proyecto no hubiera sufrido tantos cambios a lo largo de estos siete años.

– si el Atlético de Madrid se beneficiara económica y patrimonialmente del mismo.

– si los encargados de llevar a cabo este importante proyecto no fueran Gil Marín y Cerezo que han demostrado a lo largo de sus años de mandato que no han sabido mejorar la economía del Atlético, más bien al contrario, han empeorado notablemente las cuentas del club. No han hecho ningún mérito a lo largo de estos años para que confiemos en ellos. ¿Por qué habría de confiar ahora?

Si no nos vuelven a engañar con más promesas incumplidas, el evento de ayer marcará el principio del fin del Calderón. Aunque aún quedan muchas dudas que aclarar y muchos datos que conocer para que podamos tener una opinión más formada y con más fundamento de todo este interminable proyecto que tiene ya siete años de vida. Y los que le quedan.

Nota del autor: Todos los entrecomillados que se ofrecen en este artículo son copia de los originales, los cuales se citan mediante enlaces a sus correspondientes direcciones de internet. En algunos casos se han añadido corchetes para aclarar el contexto al lector. El autor ha utilizado como fuente de información diversos artículos publicados en varios diarios digitales. El autor no se hace responsable de las informaciones publicadas en estos medios y que se recogen en este artículo.

Del Atleti por principios. Y hasta el final.

Comentarios (8)

  1. Amén. Mejor explicado imposible.

  2. Enorme artículo Julio. Ayer en la presentación del nuevo estadio comentaba precisamente que estábamos recordando los más interesantes artículos sobre el cambio de estadio con José Marcos a quien has tomado como una de las fuentes de este artículo y que por suerte ejerce con valentía la necesaria labor de auditoría a estos cambios de patrimonio sin luz ni taquígrafos. Él está seguro que quedan cosas por salir. Habrá que estar atentos a sus siempres imprescindibles artículos en El País.

    • Gracias, Ricardo.

      José Marcos es el periodista que mejor ejerce su labor. Para todos los aficionados atléticos es imprescindible seguir sus artículos.

      Un saludo.

  3. Magnífico artículo y muy bien documentado. Yo no me creo nada, hace tiempo que me veo en la calle, sin Calderón y sin Peineta y jugando de prestado en cualquier campo, eso si sobrevivimos.

    Un saludo.

    • Gracias.

      Yo no me veo de prestado, de momento. Lo que sí que creo es que el proyecto aún está cogido con alfileres porque no hay ninguna información sobre cómo se va a financiar el mismo. Cuestión ésta fundamental, pero que en el acto de presentación todos pasaron por alto.

      Un saludo.

  4. Creo que puedo aclarar algo sobre el tema de la financiación. El club no tiene que sacar dinero de ningún sitio para la obra del estadio. Según el acuerdo, El Atleti le cede a FCC los derechos de explotación urbanística del suelo que ocupan en la actualidad el Calderón y Mahou (derechos que ambas empresas, el club y la cervecera, decidieron compartir en un acuerdo) a cambio de que la constructora se haga cargo de la construcción del estadio, el soterramiento de la M-30 y la adecuación del parque fluvial de esa zona del Manzanares. Digamos que ahora mismo la que tiene un marrón es FCC que tiene que sacar por los pisos que venda suficiente dinero como para que le salga rentable la construcción del estadio y demás. Por eso el retraso de las obras y las renegociaciones, etc. La crisis inmobiliaria ha hundido las expectativas de todos los implicados en este negocio, el primero el Atleti que en 2005, antes del pinchazo de la burbuja, pretendía quitarse la deuda de encima con este cambio.
    En resumen, el Atleti no tiene que pagar nada por el estadio, ya ha pagado con el aprovechamiento urbanístico del terreno del estadio más la mitad del terreno de la fábrica de Mahou que le correspondía. Ahora es FCC quien tiene que hacerse cargo. La cuestión es qué pasará si el precio de la construcción del estadio se dispara por encima de los 250 millones que están previstos. ¿Pedirá FCC dinero al Atleti para cubrir ese exceso? ¿Lo tendrá que asumir la constructora? ¿Lo asumirán los dos o incluso también el ayuntamiento al ser posible estadio olímpico? Yo creo que estas son las cuestiones que no están verdaderamente claras.

  5. y si FCC decía no asumir ese corte y deja sin acabar las obras ??? y si FCC no va nada bien como va a asumir una obra de 250 millones de euros ? qué pasaría si tiran el Calderón y la Peineta no está terminada ?