Desde que Gil accediera a la presidencia del Atleti mediante las elecciones que se celebraron en 1987, él primero y su hijo después han ejercido un poder omnímodo. En ninguno de los 24 años y medio transcurridos, desde entonces, han tenido oposición. El propósito de este artículo es tratar de descifrar las razones por las que la oposición a la gestión de los Gil ha sido prácticamente inexistente.
9/11/2011






