Hemos sido testigos de demasiadas decepciones, de frustaciones, de desastres. Pero no recuerdo algo tan bochornoso como esta eliminatoria contra el Albacete. No solo fue el partido del Calderón, fue también el partido de Albacete, disimulado por el gol de Adrián y porque aún quedaba el partido de vuelta.
Sabiendo que el entrenador está destituido virtualmente desde hace una semana los futbolistas salieron sin tensión, sin convicción.
22/12/2011






