12

Aquella final de la Copa de Europa de 1974

Gol Luis Aragonés Bayern de Munich

Ahora que vivimos un fútbol lleno de mediocridades tanto en los despachos, como en los banquillos, como en los terrenos de juego he decidido recordar dos momentos gloriosos en la historia del Atlético de Madrid.

El primero de la serie es la final de la Copa de Europa de 1974. Fue contra el Bayern de Munich como todos sabéis. El resultado final del primer partido fue un empate a un gol. Cuando todo parecía ganado después del gol de falta de Luis, un alemán de nombre impronunciable, que no voy a recordar, porque si no a su pobre señora madre le pitarían los oídos, marcó el empate.

9

El Kun no se vende

Mucho se está hablando de un artículo publicado la semana pasada en un periódico deportivo de Madrid sobre la posible marcha del Kun Agüero al Madrid. Pero aún quedan defensores del Atleti. Pocos, dirán ustedes, sin embargo, buenos.

Uno de los pocos buenos que nos queda es Petón. Tuve la oportunidad de leer un artículo suyo en el que les cantaba las cuarenta a los madridistas que quieren llevarse a nuestra estrella.

15

La hora de la verdad

El Atleti disputó hoy un mal partido de fútbol. Eso no es noticia, ya que raro ha sido el partido en el que se ha conseguido un nivel futbolístico aceptable. Mejor en la segunda parte que en la primera, en la que el Valladolid ha podido marcar en varias ocasiones. Sólo los fallos de los contrarios y algún que otro acierto de los nuestros han evitado que nos fuéramos perdiendo por un par de goles al descanso.

Santana saltó al césped en la reanudación, y siendo justos, le dio el equilibro al equipo que no tuvimos en la primera parte. Entonces el Atleti se sintió más cómodo y controló, más o menos el partido. De ocasiones, ni hablamos.

9

Bienvenidos a la épica del fútbol

Aún sigo emocionado, disgustado e incrédulo. Y eso que han pasado más de doce horas. Y no soy del Getafe. Puedo, pero no quiero imaginarme qué puede sentir un getafense, de esos de toda la vida. Han pasado a la historia del fútbol español y también europeo, pero eliminar a un tetracampeón de Europa, hubiera sido el no va más.

Pero, un poco el destino, en el que poco o nada creo, otro poco el desacierto en determinadas jugadas, la patada de Abbondazieri y el acierto en el último gol de Luca Toni, un golazo, por cierto, enviaron al Getafe al abismo del sufrimiento deportivo.

12

Un juego de niños

Ayer el Club Atlético de Madrid celebró el día del niño. Y los futbolistas quisieron contribuir de una forma decisiva a que este día fuera inolvidable para ellos. Y ¡vaya si lo consiguieron! Marcar dos goles en cinco minutos, que te empaten el partido en los siguientes cinco, otros tres goles más y dos jugadores expulsados en lo que quedaba de primera parte, sólo está al alcance del actual Atlético de Madrid.

Los niños se lo pasarían en grande, alguno se creerá que todos los días es así, goles y goles y más goles. Y los padres, ¡ay! los padres ¡cómo les van a quitar la ilusión!

9

De ilusión a pesimismo: un viaje de ida y vuelta

Cuando un par de días antes empiezas a pensar en el próximo partido del Atlético de Madrid y recuerdas los dos útlimos partidos, no puedes menos que pasar de la ilusión al pesimismo en un par de segundos. Los que tardas en recordar la victoria contra el Sevilla y la derrota contra los castellonenses.

Puestos a reflexionar no se encuentra ninguna razón lógica para tratar de comprender cómo es posible la diferencia de juego, de imagen que puede dar el equipo en tan solo ocho días. ¿O sí?

8

La lógica del fútbol

El fútbol es un juego. Y, por tanto, está sometido al azar, la suerte y las circunstancias. Que un equipo peor gane a otro mejor no es anormal. Es más, ocurre con cierta frecuencia. A nadie puede extrañar que en determinadas competiciones, sobre todo las de eliminatoria, se produzca una sorpresa de este tipo.

Pero como todo en la vida, si en el fútbol se hacen las cosas con criterio, seriedad y profesionalidad, lo normal es que un equipo bueno obtenga mejores resultados que uno malo y cuando se enfrentan, el bueno gane al no que no lo es tanto. Y eso fue lo que pasó anoche.