Hoy tengo ganas de darle unos cuantos palitos a las televisiones públicas que compraron con nuestros impuestos, por una jugosa cantidad de dinero a la UEFA, los derechos de retransmisión de la Liga de Campeones. Si alguien pensaba que con nuestro dinero, por fin, la competición europea de fútbol más importante, llegaría hasta nuestros hogares sin tener que pagar ni un euro estaba equivocado. Equivocado porque sí que nos cuesta, bastante más de uno, por cierto.
28/09/2009






