Más allá de que yo tengo bien claro quienes son los máximos responsables de la paupérrima trayectoria atlética de los últimos 24 años, agudizada en las útlimas 16 temporadas y que he dejado escrito en varios artículos: No miren al banquillo, miren a la M-30; Los vendeburras o el Atleticidio, el problema que se presenta en esta temporada es que se ha hecho una valoración excesivamente generosa de la calidad de la plantilla.
29/10/2011






