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El Atleti es Esparta

Raúl García gol Valencia

Liga
Jornada 35

Valencia Valencia 0

Atlético Atlético 1

Valencia: Guaita, Pereira, Ricardo Costa, Mathieu, Gayá, Javi Fuego, Parejo (Vargas, 53'), Barragán (Feghouli, 61'), Jonas (Cartabia, 81'), Piatti, Alcácer

Atlético: Courtois, Juanfran, Miranda, Godín, Filipe Luis, Gabi, Tiago, Koke, Raúl García (Sosa, 68') (Alderweireld, 92'), Villa (Arda Turan, 59'), Diego Costa

Goles Goles

0-1 Raúl García (43')

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Raúl García

Raúl García

España Pamplona

11-07-1986

  • Partidos 329
  • Goles 45
  • Asistencias 17
  • Tarjetas Amarillas 89
  • Tarjetas Rojas 3

El Atleti es Esparta. Los hombres que habitan en ella saben que con el sufrimiento alcanzarán la gloria de los elegidos. Sus hijos y los hijos de sus hijos leerán con orgullo sus nombres escritos en piedra. Pero para ello, primero hay que sufrir. Ningún sacrificio será esquivado si es necesario para alcanzar la victoria. Cada rival que se aniquile es un paso más para la inmortalidad.

Para soportar el sufrimiento es imprescindible vivir al día. No hay que mirar más allá para que la contemplación del enorme desafío que se proponen superar no pueda minar la moral de los guerreros.

Nadie regaló nunca nada al Atleti. Este año no iba a ser diferente, máxime cuando el enemigo es más fuerte de lo que jamás haya sido. Se prepara para el sufrimiento cada día. Lleva entrenándolo dos años y medio. Sabemos que no su fútbol no es el más brillante del planeta, sin embargo habrá pocos conjuntos con más capacidad para adaptarse a todas las situaciones que se presenten en un partido.

El Valencia, a pesar de lo que podría esperarse por su situación en la tabla, demostró que puede jugar bien al fútbol. Salió concentrado y con la intención de hacer daño muy pronto. El Atleti estuvo fuera del partido durante los primeros veinte minutos sin poder hacer nada más que ir detrás del balón.

Confiado en su fortaleza el Atlético es capaz de aguantar esos aluviones de los equipos rivales sin descomponerse. Deja pasar el tiempo sabiendo que el partido irá cambiando de signo. Así ocurrió desde mediados de la primera parte. Fue ganando terreno hasta que la pelota corría ya más por el campo contrario que por el propio. No hubo muchas ocasiones: dos conté. Un disparo desde la esquina del área de David Villa y un remate de Koke tras una dejada de Diego Costa que el centrocampista envió demasiado elevado.

El partido había cambiado y ahora sí estaba dónde quería el Atleti. Sin mucho fútbol, pero con mucha decisión consiguió encerrar al Valencia en su área. Cuando los delanteros están obtusos como lo estuvo hoy Diego Costa es fundamental contar con otro futbolista que aparezca en los momentos decisivos. Ése hombre esta temporada es Raúl García. Volvió a marcar un gol valiosísimo en un momento clave del partido. Aprovechó el error de Guaita y Mathieu para peinar el balón de espaldas a la portería. Un remate que fue facilitado por la falta de entendimiento portero y el zaguero valencianista, circunstancia que no resta ningún mérito a la capacidad goleadora del navarro.

La segunda mitad comenzó al contrario que la primera. En ésta fue el Atlético el que buscó con más ahínco la portería para rematar el resultado. Lo pudo hacer Diego Costa cuando se encontró delante de Guaita. Hoy no era el día del hispano-brasileño. A mi jucio dio un toque más de pelota del necesario cuando encaraba la portería y, así, perdió la oportunidad de finiquitar el encuentro y a la vez permitir que bajaran las pulsaciones de los corazones rojiblancos.

Simeone vio el peligro que podía correr el resultado y buscó más control de la pelota dando entrada a Arda y a Sosa. No lo consiguió y el encuentro entró en una peligrosa dinámica. El Valencia se echó arriba y el Atleti no encontraba la forma de salir de su área. Hubo unos diez minutos de agobio serio que culminaron con un disparo cruzado de Feghouli, muy peligroso y un remate de cabeza que desvió Filipe Luis. Prácticamente ahí concluyeron las posibilidades valencianistas. El Atleti manejó mejor los últimos diez minutos y se aseguró la victoria.

Al principio no lo tuvieron en cuenta. Más tarde se dijo: «Ya caerá el Atleti». La nula valoración que se hacía al trabajo de los jugadores y del técnico les ha ido fortaleciendo. Su ninguneo era su vitamina. Pronosticaron con desprecio la caída del Atleti. No contaban con que el Atleti es Esparta: la patria de los que sabemos sufrir para alcanzar la gloria de los vencedores.

Foto: Club Atlético de Madrid.

Del Atleti por principios. Y hasta el final.
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Comentarios (2)

  1. SUFRIR y SUFRIR y VOLVER A SUFRIR para GANAR y GANAR y VOLVER a GANAR.
    Bendito sufrimiento.
    Somos un equipo sufridor que no perdedor.
    Que cerca lo tenemos, que cerca.