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El Atlético, a semifinales con autoridad

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Copa del Rey
Cuartos de Final

Betis Betis 1

Atlético Atlético 1

Betis: Casto, Ángel López, Perquis, Amaya, Nacho, Rubén Pérez, Beñat (Molins, 45'), Vadillo, Salva Sevilla, Campbell (Jorge Molina, 45'), Rubén Castro (Nono, 70')

Atlético: Courtois, Manquillo, Miranda, Godín, Filipe Luis, Mario Suárez, Gabi (Emre, 55'), Koke, Arda Turan (Raúl García, 75'), Adrián, Diego Costa (Rodríguez, 63')

Goles Goles

0-1 Diego Costa (44')
1-1 Jorge Molina (pen., 89')

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El Atlético de Madrid superó al Betis en una nueva exhibición de solvencia del conjunto rojiblanco. Al final del partido el Betis consiguió empatar, con la ayuda arbitral, y romper así una trayectoria inmaculada de goles encajados en la Copa del Rey. El Atlético no tuvo muchos problemas salvo en algunas fases de la primera parte en las cuales se atrincheró más atrás de lo que suele ser habitual. Se resolvieron bien algunas acciones comprometidas de los delanteros béticos gracias a la solidaridad con la que juega el equipo

Una de las grandes aportaciones de Simeone es la cantidad de registros que puede manejar el equipo. Tan eficaz se puede mostrar en ataque como sólido en defensa. Alto ritmo de juego cuando se necesita, pausa cuando se requiere. Y lo bueno es que no tiene por qué haber, necesariamente, un jugador que marque el ritmo. En muchas ocasiones es Turan, pero en otras es un clic automático que salta en cada futbolista. El Atlético de Madrid actúa como un auténtico equipo. Es una tortura para los rivales que ya no saben cómo afrontar los partidos contra los colchoneros. El Atlético vive de su fútbol y también de su fe.

Lo más preocupante del partido ocurrió en la mitad de la primera parte. El Atleti perdió el control del ritmo del juego, dejando que el Betis se aproximara demasiado cerca del área. Los béticos encadenaron varios córnes consecutivos. Algunos de ellos llevaron bastante peligro a la portería de Courtois. La mayoría de ellos fueron resueltos sin problemas por Miranda y Godín. ¿Recuerdan cuando cada córner en contra era un suplicio? Ya casi se nos ha olvidado.

La primera parte estaba a punto de morir. Miranda despejó un balón con una potente volea. Amaya y Diego Costa corrían tras la pelota. Una jugada aparentemente intrascendente para cualquier delantero, excepto si el delantero se llama Diego Costa. Amaya y Casto se montaron un lío estupendo y el balón pasó entre aambos sin que ninguno asumiera la responsabilidad de despejarlo. Y ahí estaba Costa para recibir el regalo y anotar su octavo gol de la temporada, convirtiéndose en el segundo máximo goleador del equipo junto a Raúl García.

Este gol quedará en una cuestión meramente anecdótica para muchos, incluso para aficionados atléticos. No voy a negar la evidencia de que Diego Costa tiene la sangre caliente. De ahí a organizar un juicio sumarísimo por cada una de sus acciones en los partidos, me parece una exageración. Con el agravante que estos juicios se montan con la sentencia ya escrita que condena anticipadamente al brasileño.

Me dio la sensación de que el Betis salió con la táctica preconcebida de irritar a Costa. No lo podré demostrar jamás, pero así lo creo. Todo comenzó con un tremendo codazo que le dieron en el labio. No justifico la violencia ni la justificaré jamás. Ni el fútbol ni en ningún otro orden de la vida. Si alguien fue violento fue el futbolista bético que le partió el labio a Costa de forma impune, porque el árbitro tan quisquilloso en otras ocasiones, en ésta dejó pasar la ocasión de expulsar al defensa. Pero claro, a Costa se le recordarán sus calentones y ya ni nos acordamos del nombre del zaguero verdiblanco. Así es el fútbol.

Lo importante es que el Atlético de Madrid llega a semifinales por 19º vez en su historia. Se enfrentará al Sevilla, equipo contra el que perdió la final de Barcelona de 2010. La revancha está servida.

Foto: Club Atlético de Madrid.

Del Atleti por principios. Y hasta el final.
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Comentarios (6)

  1. Don Julio, se que el uso de mayúsculas no está bien visto, pero es que tengo que decirlo: SOMOS UNA PUTA MAQUINA!

  2. Aunque Diego Costa es de sangre caliente, ha madurado mucho. Cada vez que van a por él, que no son pocas, preveo una expulsión rápida y, sin embargo, se le ve más contenido e, incluso, dándole la vuelta a la intención de sus rivales. No sé si será otro más de los trabajos del Cholo.

  3. Seguro que sí. Simeone tiene que seguir trabajando porque, hoy día, Diego Costa es imprescindible.