Tenía pocas dudas de que el Atlético soportaría la presión de un ambiente hostil en El Sardinero y superaría la eliminatoria para llegar a la final de La Copa del Rey. El resultado del partido de ida y la mentalización con la que los rojiblancos afronban el partido eran suficientes para no hacer sufrir a la parroquia.
12/02/2010






