55000 personas ilusionadas ante un nuevo partido contra el Barcelona, rival propicio para ver un buen partido de fútbol y también, porqué no decirlo, para ver ganar al Atleti.
Todo transcurría tranquilamente, tras una tarde de lluvia en Madrid y empapados hasta las orejas, cuando de repente en una entrada en el campo del Barcelona se lesiona Maniche, el Atleti se queda con uno menos y nos meten un gol. Bueno, hasta ahí podríamos decir que normal, pero lo que ocurrió después es imposible de creer.
24/05/2007






