El Atlético de Madrid nunca debió fichar a Gregorio Manzano. Una vez cometido el disparate solo quedaba esperar cuando se montaría el desaguisado. No tardó mucho tiempo; dos meses, más o menos, le duró diseñar la receta a Manzano.
A pesar de que Gil Marín había dictado sentencia tras el bochornoso partido contra el Español, en una decisión irresponsable del máximo accionista, Caminero salió a comunicar que le confirmaba por tres partidos
8/01/2012









