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Caparrós empata y Simeone triunfa

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Liga
Jornada 18

Mallorca Mallorca 1

Atlético Atlético 1

Mallorca: Aouate, Nsue (Álvaro, 80'), Nunes, Geromel, Bigas, Piña, Javi Márquez, Arizmendi (Ximo Navarro, 74'), Giovani, Pereira (Kevin, 64'), Hemed

Atlético: Courtois, Juanfran, Cata Díaz, Godín, Filipe Luis, Tiago, Gabi, Raúl García, Koke, Adrián (Rodríguez, 65'), Diego Costa

Goles Goles

0-1 Raúl García (72')
1-1 Kevin (87')

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No hay que darle muchas vueltas al empate del Atlético de Madrid en Palma de Mallorca. El Atlético fue el único equipo que quiso y jugó al fútbol durante todo el partido. No consiguió su objetivo, ganar, pero dejó patente la fidelidad a su estilo de juego. Seguramente resultará más productivo el empate en las filas mallorquinistas que en las rojiblancas. Ahora bien, prefiero que mi equipo pierda dos puntos de la forma que lo hizo a que gane un punto traicionando sus principios.

El otro, el Mallorca, se dedicó a defenderse de forma obscena. Pasó la mayor parte del tiempo acurrucado en su área sin importarle nada más que salvar el resultado. El “Amarrategui Blues” – Andrés Montes dixit – en su máxima potencia. Caparrós también fue fiel a sus principios, sin duda. Unos principios que nada tienen que ver con el fútbol ni con en el espectáculo. Tampoco en el día de los Reyes Magos Caparrós concedió a sus seguidores un poquito de ilusión. Allá él y los equipos que lo contraten.

Coincidiremos en que no fue el mejor partido de la temporada, pero hoy, el Atlético de Madrid es un equipo reconocible allá por dónde pasa. Ha habido a quien, y creo que no eran pocos, no les han gustado mucho las rotaciones que Simeone ha ido introduciendo a lo largo de la temporada. Ayer se comprobaron como un completo acierto porque puede coincidir que tres titulares indiscutibles estén sancionados para el mismo partido y el entrenador tiene la obligación de tener a todos sus jugadores a punto física y mentalmente.

Si no lo hubiera hecho así estoy convencido de que no estaríamos viendo a Diego Costa como un jugador imprescindible para el Atlético ni a Koke actuar como el organizador del equipo y como el máximo ejecutor de la estrategia colchonera. Mucho menos estaríamos viendo a Raúl García como el segundo máximo goleador del equipo.

El Atlético de Madrid está muy bien entrenado. Todo está controlado, hasta el más mínimo detalle. Lo único que se escapa son aquellas circunstancias que resultan de todo punto azarosas: un árbitro que ha perdido el oremus, si es que algún día lo tuvo, y una jugada desgraciada con múltiples rebotes que acaban dejando a un jugador contrario con el balón franco para el remate dentro del área. Y para mayor desgracia dicho remate rebota en Cata Díaz y desbarata la posible intervención de Courtois.

El dominio del juego no se tradujo en ocasiones claras de gol. Sí en múltiples jugadas próximas al área que encajonaban cada vez más al Mallorca en las cercanías de su portería. Al Atlético le faltó en la primera mitad un poco más de velocidad, precisión y profundidad.

Se produjo una sensible mejoría en la reanudación. Simeone cambió la colocación de sus jugadores: Raúl García que había comenzado el partido en la banda derecha centró su posición, jugando prácticamente de ariete y Adrián, de nuevo muy oscuro, pasó a la derecha. El equipo ganó en profundidad y en peligrosidad. Cuando el contrario se encierra tanto es necesario aprovechar a los jugadores que tienen llegada al área y gol. Y en eso Raúl es un especialista.

Cuando el partido parecía abocado al empate a cero, llegó el gol rojiblanco. Fue una jugada de astucia de Costa que se escondió detrás de la zaga isleña en un saque de banda. El brasileño se apoderó del balón dentro de área y en una hábil maniobra se deshizo de su marcador. Su disparó fue repelido por Aouate que dejó la pelota muerta para que Raúl García la remachara dentro de la portería.

Aunque tenía ventaja en el luminoso y restaba poco partido siguió buscando un segundo gol. Pudo encontrarlo en un contraataque llevado por Diego Costa y en un par de lanzamientos de esquina bien tirados por Koke. No fue así y el Mallorca terminó por empatar el partido inmerecidamente. El Atlético de Madrid se dejó dos puntos, pero no la fe y el estilo. Y esto es lo que importa.

Foto: Club Atlético de Madrid.

Del Atleti por principios. Y hasta el final.

Comentarios (1)

  1. Sigo diciendo que donde hay que mirar es hacia abajo no hacia arriba. Nuestra liga pasa por Malaga, Sevilla, Valencia, incluso Levante. El primer puesto es imposible y el segundo muy improbable. Otra cosa es que llegasemos segundos a Marzo con posibilidades. Entonces si que habría que ilusionarse de verdad. Mientras a disfrutar que seguro no durará mucho.