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El siete busca venganza

José María Movilla

Han pasado ya algunos años desde que tuviera lugar en el Atlético de Madrid una gran batalla con vencedores y vencidos. Una guerra en la que la afición puso todo de su parte a favor de uno de los contendientes pero que terminó por perderse. Aquella fue la historia que dio por finalizada la aventura de José María Movilla en el Vicente Calderón. Su verdugo no fue otro que Gregorio Manzano, un ‘profesor’ que pasa ahora por horas bajas en su segunda etapa en el Atleti y que, caprichos del destino, cruza su camino con ‘el siete’. Ahora, casi ocho años después, los papeles podrían cambiarse.

A sus casi 37 años, Movilla apura los últimos cartuchos de una carrera futbolística que le ha llevado a cruzar la geografía española de cabo a rabo. Lo hace en un Rayo Vallecano que, recién llegado de Segunda, con unas lamentables condiciones económicas y con un equipo hecho con retales, juega al fútbol a las mil maravillas. Un Rayo que, por cierto señor Manzano, está empatado a puntos a día de hoy con su Atleti.

En su maleta, siempre una alta dosis de profesionalidad, entrega y sacrificio. Un hombre que, en el momento clave de su carrera con 26 años, no dudó a la hora de abandonar un Málaga en Primera, del que era motor indiscutible, por un Atleti en Segunda y que era más noticia por lo extradeportivo que por lo que pasaba en el terreno de juego.

En una entrevista, Movilla reconocía que, cuando trabajaba en el servicio de limpiezas del Ayuntamiento de Madrid, se quedaba mirando al Calderón y se decía a sí mismo que algún día jugaría allí. Y lo logró. Y sacó al equipo del infierno jugando casi todos los partidos y siguió siendo importante en la vuelta a la máxima categoría de la mano de Luis Aragonés.

Pero, cuando la relación entre futbolista y afición parecía destinada a un amor eterno, llegó Gregorio Manzano y dio al traste con todo. Prefirió dar la batuta del equipo a un futbolista como De los Santos y a un Simeone que vino como un hijo pródigo a emborronar el brillante recuerdo de sus años mozos con una temporada para olvidar. De nada sirvieron las pancartas en la grada o los cánticos pidiendo al ‘siete’ y Movilla tuvo que marcharse al Zaragoza. Y a ganar la Copa lejos de donde le habría gustado.

Tras este título, Manzano fue preguntado en rueda de prensa por el éxito de su ex pupilo, algo que no sentó nada bien al técnico. “¿Movilla estuvo el año pasado en el Atlético de Madrid?, pregunto. ¿El año pasado fue el Atlético de Madrid campeón de Copa?, pregunto. ¿El año pasado el Atlético de Madrid con Movilla llegó a estar diecisiete jornadas en puestos europeos?, respondedme, sed sinceros”.

Ahora, le pido yo a usted, señor Manzano, sinceridad. ¿Usted estuvo aquel año en el Atlético?, pregunto. ¿Ganó algún título?, pregunto. ¿Metió al equipo en puestos europeos?, pregunto. ¿Le hacen aquellos números digno de merecer esta segunda oportunidad que, por cierto, tan mal está aprovechando?, pregunto.

Movilla nunca fue, es, ni será un supercrack mundial, pese a que el difunto Jesús Gil jamás lo hubiera cambiado por Zidane. Es un currante en esto del fútbol. Un jugador que, con 37 años y jugando en un equipo recién ascendido, provocó una pitada en el Bernabéu y gritos demasiado desagradables para ponerlos en este texto contra su persona. ¿Algún jugador de la actual plantilla rojiblanca provocó algo similar en el último derbi? La respuesta es clara.

Periodista en Eurosport Yahoo! Rojiblanco como bendito castigo y nostálgico del fútbol de antaño. Politeísta creyente en Gárate, Luis, Arteche y Calderón. Fernando Torres, el profeta.
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Comentarios (7)

  1. Claramente Manzano se equivoco en la decisión tomada con Movilla: Se puso en contra a la afición y degrado a un futbolista querido y Atletico de nacimiento. Espero que sepa interpretar, saber manejar al equipo en la actualidad y conocer la idiosincracia de este Club para no ponerse a la afición en contra, porque es la último que debe hacer un entrenador.
    Dicho esto le deseo a Movilla lo mejor, porque es un jugador querido en el Atletico de Madrid ya que sangre rojiblanca corre por sus venas, pero espero que el domingo el Atletico se afianze con un victoria ya que ganando este partido el equipo puede consolidar la moral cogida con la victoria en Glasgow.

    • Jorge Ordás

      Aquel año fue Movilla. Este año parece que Reyes será su ‘castigado’. El caso es que Manzano no quiere/sabe ganarse a la afición.

  2. Un gran fallo de Manzano. Movilla podía haber seguido más años en el Atlético y más cuando hemos visto la mediocridad de sus sustitutos. Yo creo que en este caso jugarán mucho las presiones de los representantes sobre Manzano.

    • Jorge Ordás

      No sería titular indiscutible, pero sí un peso pesado en el vestuario con caracter y sentimiento.

      • Viendo los sustitutos…. yo si le consideraría titular indiscutible, además de posible capitán. ¿Quién le habría quitado el puesto si no?

  3. Todos recordamos el caso de Movilla y cómo de forma incomprensible Manzano lo castigó con la suplencia permanente, y más inexplicable todavía fue la situación teniendo en cuenta la mediocridad de los centrocampistas que el Atleti tenía esa temporada.

    Para mí un claro caso de arbitrariedad de un entrenador con un futbolista.

    Un abrazo, Jorge.

  4. Documentado, sentido y acertado artículo, maese Ordás.