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Reyes, una víctima del desamor

José Antonio Reyes es uno de las escasos futbolistas que se hicieron realidad incluso antes de ser promesa. Casi nadie se acordará, pero Reyes debutó en Primera División un 30 de enero de 2000. Solo contaba con 16 años y medio. Se convirtió así en el jugador más joven de la historia en debutar con el  Sevilla en competiciones nacionales. No sería hasta la temporada 2001/2002 cuando el utrerano ascendiera definitivamente al primer equipo sevillista.

El chico era una flecha. Con el balón cosido a la bota avanzaba en territorio enemigo sorteando rivales con una facilidad pasmosa. Sus habilidades traspasan fronteras y Arsène Wenger se fija en él y decide pagar la considerable cifra de 10 millones de libras esterlinas, comprometiéndose a otros 7 millones más que dependerían de la consecución de ciertos objetivos. Reyes aún no había cumplido 20 años y se convertía en el pionero de los futbolistas españoles que emigrarían años después a la Pérfida Albión.

En su primer año en Inglaterra gana la Premier League con los gunners, conviriténdose en el primer español en ser campeón de la liga inglesa. Son años de éxitos y títulos para Reyes, que gana también la FA Cup y la Community Shield. Tras tres temporadas con grandes y malos momentos, el Arsenal decide venderlo. Uno de los clubes más interesados en comprarlo es el Atlético de Madrid, pero no se alcanza un acuerdo con el club londinense, y Reyes decide ir al Real Madrid en calidad de cedido en una operación que lleva a Baptista a Londres.

Una temporada después, en el verano de 2007, Reyes recala en el Atlético, previo pago de 12 millones de euros al club inglés, lo que supone el enfado de una buena parte de la afición que no acepta que se fiche a un jugador que ha vestido de merengue la temporada anterior.

Reyes juega 37 partidos en su primera temporada como colchonero, pero no desarrolla las grandes cualidades que demostró en Sevilla y en Londres. Aumenta el grupo de aficionados que piensa que tiene mejor dotados los pies que la cabeza, y no les falta razón. Javier Aguirre lo descarta para la eliminatoria previa de la Champions League que tiene que disputar el Atleti -2008/ 2009- y el Atlético le busca una salida en forma de cesión al Benfica. Allí se encuentra con Quique Flores; una bendición para Reyes. Bajo la tutela de Flores, Reyes gana la Copa de la Liga portuguesa. Más importante que eso, se recupera para el fútbol.

Aunque en el contrato de cesión se había previsto la posibilidad de que el Benfica se hiciera con los derechos del utrerano, no se llega a un acuerdo y Reyes regresa a Madrid. El destino y el mal arranque de temporada del Atlético de Madrid dirigido por Abel Resino hace posible el reencuentro con Quique Flores. El sevillano prosigue con su recuperación iniciada la campaña anterior y se convierte en uno de los preferidos de la grada. Su velocidad, sus internadas por la banda y sus buenas, aunque intermitentes muestras de calidad, hacen que José Antonio vuelva a sentirse a gusto en el césped. Reyes degusta, de nuevo, el sabor de los títulos y esa temporada incrementa su palmarés con dos más: la Europa League y la Supercopa.

La siguiente temporada comienza bien para el Atleti, con la ya referida conquista de la Supercopa. Pero, las alegrías duran muy poco en un club proclive a la autodestrucción desde hace un cuarto de siglo. La salida de Jurado en agosto y la posterior de Simao, entre otras muchas cuestiones, hacen que el Atleti firme una mediocre temporada y que Quique abandone el club.

El banquillo del Atleti lo ocupa Manzano. Durante el verano los dirigentes atléticos ponen a varias de sus estrellas un precio de saldo por los mercados de medio mundo: entre ellas, Reyes. El director deportivo viaja a Sevilla para comunicarle que el Galatasaray le ha hecho una oferta. José Antonio renuncia a marcharse a Turquía. Reyes reclama protagonismo y en un gesto sintomático cambia el 19 por el 10 que llevó Agüero durante 5 temporadas.

La actual campaña empieza con muchas dudas y bastantes resultados adversos. Las  erráticas decisiones del entrenador no le dan la confianza necesaria al extremo sevillano. Se produce la ruptura con los insultos de Reyes hacia Manzano tras un cambio en Bilbao. Se abre una herida profunda entre ambos, aunque Manzano lo desmiente con palabras, lo confirma con los hechos dejando a Reyes fuera de la convocatoria contra el Zaragoza. A partir de ahí, aparece una misteriosa y sospechosa gripe que lo aleja de los terrenos de juego durante dos partidos. Y con la gripe, los rumores que apuntan a que el Sevilla lo quiere recuperar.

José Antonio necesita lo que todos pedimos para desarrollar nuestro trabajo con eficacia: confianza por parte de nuestros superiores. El rendimiento de Reyes en el Atlético no ha sido el de una gran estrella, pero su calidad futbolística sobresale por encima de la media de los jugadores de la plantilla. Y no estamos para regalarla.

Reyes no tomará la decisión de marcharse hasta ver qué pasa con Manzano que se mantiene en el banquillo en un difícil equilibrio tras los últimos malos resultados. Ha conseguido transformar los pitos e insultos en aplausos y una gran parte de lo que estaban contra él han pasado a estar en su bando.

Se sobrepuso a la hostilidad o a la indiferencia, en el mejor de los casos, que le demostró la afición a su llegada al Atleti, a la desconfianza demostrada por Aguirre lo que provocó su cesión al Benfica. Ha salido reforzado de cara a la afición después de que declinara la invitación de la directiva a salir del club este verano. La de ahora, es la última prueba que le toca superar. Reyes se equivocó y ha pagado por ello. Pidió disculpas al entrenador, y como penitencia ha estado un par de partidos sin jugar. Es el turno de Manzano, es el momento de demostrar esas dotes de profesor y psicólogo que tanto ensalzan sus defensores.

De lo que no cabe duda es de que si la situación no se arregla el perjudicado será el de siempre: el Atlético de Madrid.

Del Atleti por principios. Y hasta el final.

Comentarios (7)

  1. Yo lo tengo claro mientras siga Manzano, no hay nada que hacer, un tio que prefiere a Salvio a Reyes es porque tiene el ojo de un charcutero con mis respetos en vez de entrenador.
    Es que vosotros pensáis que Mourinho mismo, si el ogro, no sacaría mas rendimiento a este Atleti vamos me juego un pie y no lo pierdo.
    Me da miedo el Cuernabeu puede ser tranquilamente un 7-0 y lo digo en serio.
    Saludos,

    • Quizás Reyes espere a ver qué pasa con Manzano, pero aún así es probable que en diciembre se vaya al Sevilla. Aunque aquí cobra una pasta y el Sevilla no sé si le podrá pagar lo mismo.

      Miedo, no, pánico!

  2. Yo no estoy de acuerdo del todo en que su no convocatoria se deba «exclusivamente» al incidente por el cambio.

    Anteriormente a ese partido Reyes fue titular en unos cuantos partidos no aportando nada salvo demasiado egoismo con el balón en ocasiones. También es verdad que creo que Manzano no lo ha puesto a jugar donde mejor lo hace.

    De lo del Sevilla y Reyes no me creo nada porque ya sabemos la credibilidad de la prensa en los fichajes, no hay más que ver las portadas de este verano con Neymar, o la de veces que se dijo que Agüero o Torres se iban al Madrid o Barcelona (acuerdate la vuelta a Madrid desde Barcelona y la noticia de la marcha del Kun).

    La fuente más fiable para los fichajes: los registros de la LFP cuando se inscriben las fichas respectivas

    • Reyes no ha ofrecido su mejor versión, no cabe duda, en parte porque no ha hecho todo lo posible y en parte, por lo que dices que Manzano lo ha puesto hasta en tres puestos distintos en el mismo partido.

      Lo que quiero hacer ver es que al final los pocos jugadores de calidad que tenemos terminan rindiendo por debajo de sus posibilidades o marchándose.

      Abrazos.

  3. Aún así, Don Julio, aceptando lo que usted expone, me sigue sin generar casi ninguna confianza un señor que solo y exclusivamente rinde cuando el papel que se le encomienda es el que a él le gusta.

    Qué quiere que le diga yo le veo con el diez a la espalda y en casi toda comparación que hago me parece perdedor por goleada, por muy odiosas que aquellas sean.

    Un abrazo.

  4. Don Julio, por primera vez no estoy de acuerdo con usted. Ese individuo ni siquiera merece un renglón suyo. Un pibe que paga por no vestir la rojiblanca para fichar por el Madrid no merece el aire que respira, así de claro. Si le añadimos que su fútbol es completamente arcaico y de patio de colegio, es un inviduo que lo único que hace es restar más que sumar. Y, curiosamente, son muchos los entrenadores que piensan lo mismo, porque con casi todos tiene problemas.

    Ni olvido, ni perdón. Ya está bien de aguantar con todo.

    Un abrazo.

  5. Muy de auerdo con su comentario.

    Jose Antonio Reyes es un jugador un tanto especial, como dirían en Sevilla: Genio y Figura hasta la sepultura. Un tipo al que para sacarle el máximo rendimiento a su gran faceta futbolística el entrenador lo debería de tener en palmitas y acurrucándolo. En resumidas cuentas hay que motivarlo y nuestro gran Sabio lo sabia perfectamente. Acuerdense del circo que se monto con la arenga a Reyes para que no se amilanase ante su compañero en el Arsenal Tierry Henry que le solto LUIS ARAGONES, al que le pidio que se creciese porque el era capaz y casualmente se llamo a Henry, Negro como calificativo y no insulto.

    Espero que Manzano le de una oportunidad, porque en mi opinión este jugador aun tiene un gran futbol para nuestro equipo. Por otra parte si se fuera, prohibido irse a un equipo español, sería lamentable que reforzasemos a competidores en nuestra Liga.

    Un abrazo.