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El Rennais se merendó al Atleti

Rennais Atlético de Madrid

Europa League
Fase de grupos J2

Rennes Rennes 1

Atlético Atlético 1

Rennes: Costil, Danzé, Kana-Biyik, Mandjeck, T. Catherine, Tettey, Doumbia, Ekoko (Pitroipa, 59'), Dalmat (M'vila, 73'), Feret, Montaño (Hadji, 68')

Atlético: Courtois, Perea, Miranda, Domínguez, Filipe Luis, Gabi (Reyes, 72'), Mario Suárez, Diego, Arda Turan (Juanfran, 79'), Adrián (Salvio, 62'), Falcao

Goles Goles

1-0 Montaño (55')
1-1 Juanfran (86')

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El Atlético de Madrid llegó a Rennes dispuesto a recordar los aromas de algunos de los primeros partidos de la temporada en los que el fútbol y los goles fueron los protagonistas. Manzano cortó de raíz las probaturas del sábado y decidió una alineación, que con algún cambio, es la que la mayoría de la afición quiere. A pesar de la intención, el Atleti no se pareció en nada a los partidos disputados en el Calderón y dio la impresión de que aún estaba noqueado, aunque hubieran transcurrido cinco días desde el desastre de Barcelona.

Ya advirtieron algunos analistas de que lo más destacable del Rennais era la fortaleza física de sus futbolistas. Y quedó claro, clarísimo en la primera parte donde los franceses achucharon en una presión asfixiante a los rojiblancos que en ningún momento pudieron deshacerse de la misma. El Rennais planteó una lucha sin cuartel por cada centímetro del terreno de juego y por cada balón.

El Rennais se merendó al Atleti en una tarde aciaga de los rojiblancos. Ni Diego, ni Turan, ni tampoco los mediocentros pudieron imponer el fútbol que, se supone, querían imponer. Siempre recibían el balón de espaldas, siempre llegaban tarde al choque, siempre estaban descolocados de sus posiciones. Nunca se juntaban, nunca combinaban, nunca controlaban el juego. Falcao perdido en el caos y Adrián demasiado escorado a la banda completaban un cuadro de futbolistas atacantes completamente desconcertados que no sabían salir del entuerto en que los franceses convertían cada lance del juego.

Hay tópicos en el fútbol que serán imposible erradicarlos mientras sirvan de excusas para justificar partidos como el de anoche. Quiero creer que hay otras formas en que los entrenadores pueden expresarse y en vez de decir: “el resultado es el que es -obviamente- y hay que considerarlo bueno” se podría decir: a pesar del punto que, injustamente hemos logrado, me voy tremendamente insatisfecho por el juego de mi equipo. Además de pedir disculpas por haber aburrido a la afición de semejante forma.

A Manzano le sigue quedando el beneficio de la duda por mi parte, ya que considero que estos partidos son los que habría que haber disputado en pretemporada. Es entonces, el momento de las rotaciones, las probaturas e ir analizando cómo va funcionando el equipo en según qué envites y circunstancias. Manzano no ha tenido tiempo de hacerlas y ahora debe ir improvisando y tomar decisiones sobre la inexorable marcha del calendario.

Yo, que soy más menottista que bilardista, ignoro los resultados favorables, si es que el de hoy pudiera considerarse así, cuando no van acompañados de un fútbol medianamente soportable. Los aficionados que sean más resultadistas se conformarán con el empate, y se agarrarán al punto que nos permite ser líderes del grupo, ignorando el bochornoso juego practicado hoy por el Atleti. ¿Y cuándo no haya fútbol? ¿Y cuándo no se logren resultados?

Del Atleti por principios. Y hasta el final.
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Comentarios (6)

  1. ¿Me estás llamando bilardista así sutilmente? Nos vemos las caras en Esto es Atleti… jajaja

  2. Justo empate pero insuficiente para la categoría que se le suponen a unos y otros. Al Atleti le hizo falta un gol en contra para despertar.
    No se pareció en nada al Atleti del Calderón.
    Hay que insistir a los jugadores atléticos que nunca le pasen un balón a Perea para que este lo suba, cada pase suyo era una jugada de peligro en contra.

  3. Lo de ayer, querido Don Julio, es un paso atrás mucho más largo de lo que suponemos. Una vuelta a los tiempos de no saber a qué jugar aderezado con una actitud bastante discutible.

    Miremos la situación desde un ángulo optimista: lo de ayer es triste pero no ha dolido lo que hubiera podido llegar a hacerlo. Ni antes éramos tan buenos (lo suponíamos), ni ahora tan malos (lo esperaremos).

    Un abrazo.

    • Habrá que seguir esperando, pero los dos últimos partidos han dejado muchas dudas. El domingo es un partido vital, como todo el mundo sabe.

      Un abrazo, don Emilio.