Y lo peor de todo es que no parece que vaya a terminar. Más bien al contario, el enfermo todavía tiene fuerzas para darnos muchas tristezas. No se confíen en que el partido de hoy será el final, que no, que todavía podemos ir a peor, que sí.
Cuando mi colega y yo hemos llegado al bar en el que solemos ver los partidos del Atleti cuando juega fuera de Madrid el señor camarero había comprado otro partido. Así que con las mismas hemos tenido que ir hasta otro bar para verlo. Y cuando hemos llegado cinco minutos tarde ya perdíamos 2-0.
24/02/2008






