Todo ha cambiado en el Atleti en cuestión de unos cuantos días. Según todos los mentideros futbolísticos, Aguirre se jugaba el puesto contra el Racnig. Muchos aseguraban que no sólo servía ganar, sino que había que jugar bien, de lo contrario el entrenador podría perder el puesto. Sólo cuatro días despues nadie puede discutir la contundencia de las dos victorias en Liga e incluso, aunque a ratos, tampoco cabe duda de que se ha jugado a un nivel aceptable.
28/09/2007






