La depresión ha vuelto al Manzanares. No encuentro otra explicación al partido tan lamentable que jugamos ayer. Pero , ¿por qué? En el comentario anterior decía que había que pensar en lo bueno que habíamos hecho este año y no en el partido de Copa del martes ni en la derrota de La Coruña. Había que empezar a encarar la Liga con ganas de triunfo, porque si no podíamos empezar a alejarnos de los primeros puestos. Y si eso ocurre en la octava jornada ya sabemos lo que supone para el resto de la temporada.
Se vio desde el principio que algo ocurría, porque todo transcurría tan lentamente que, el juego era tan previsible que daban ganas de bajarse al campo y zarandear a alguno para que se despertara.
Después de soportar el atasco del domingo por la tarde, de saltar por encima de las zanjas que rodean el Calderón, de acostarte a la una y media de la madrugada para ver ese partido dan ganas de no volver. En eso deben pensar los responsables del club. Terminarán por echarnos del estadio y si no al tiempo.
Saludos rojiblancos.

